El Growth Hacking

Otro término más para poder leer en internet: El growth hacking, o lo que podemos traducir por Analista/estratega de posicionamiento web.

 

¿Qué es?

Growth Hacking (Estrategia de Posicionamiento) es un conjunto de técnicas de marketing desarrolladas por las empresas de tecnología que utilizan la creatividad, el pensamiento analítico (que se realiza como parte del proceso del pensamiento crítico), así como las métricas web y de redes sociales para vender sus productos y ganar exposición.

Los Growth Hackers se centran en alternativas de bajo costo e innovadoras con respecto a la comercialización tradicional, es decir, utilizan los medios sociales y la mercadotecnia viral en lugar de la compra de publicidad a través de medios más tradicionales, como la radio, prensa y televisión. 

 

La primera mención del Growth Hacking la encontramos en un blog llamado “Start-up Marketing” en un post de hace 3 años titulado “Where are all of the growth hackers?” de Sean Allis, aunque se popularizó con una entrada de Andrew Chen que se convirtió en un artículo viral llamada “How to be a growth hacker”.

El growth hacking se define como una combinación de analítica, creatividad y curiosidad para hacer crecer el número de usuarios de una start-up en forma de palo de hockey. Realmente no es una combinación de herramientas y técnicas sino más bien una forma diferente de ver y afrontar un mercado.

 

Se ha de tener un perfil analítico: al growth hackier le gustan las cifras. Analiza todo hasta el más mínimo detalle. Para todo tiene sus métricas y las que le falten se las inventa. Es consciente que pueden existir relaciones inesperadas y que haya cosas que funcionen o fallen por factores que no se explican a primera vista.

Es muy creativo: si no tienes dinero para hacer marketing tienes que buscar opciones por debajo de las piedras si hace falta. No siempre se requiere mucho presupuesto para hacer cosas grandes pero si no eres creativo será poco probable que des con la buena tecla.

El growth hacker tiene mucha curiosidad para conocer el “por qué”: este punto me lo aplico en especial. Cada vez que no tengo una información exacta sobre el registro de un nuevo usuario en Quondos o la baja de un suscriptor analizo el contexto del día para averiguar otras razones. Me mata no saber porque las cosas ocurren.

 

Puntos básicos de un growth hacker

Cualquiera puede probarse como growth hacker pero pocos logran realmente el growth hacking. Existen diferentes fases que hay que realizar y que requieren trabajar de manera precisa y tener mucha paciencia para no saltarse ninguna de ellas.

1. Encaje producto-mercado: el famoso product/market fit. Si no lo has encontrado no sigas. Lo que ofreces tiene que encajar con lo que tu usuario necesita. Invierte tu dinero en mejorar el producto. Habla con tus usuarios existentes. Pregúntales lo que opinan y lo que hay que mejorar para encontrar el encaje perfecto.

2. Encuentra la funcionalidad/ el detalle marketing: es lo que los estadounidenses llaman el growth hack. Es esa pequeña funcionalidad que hace que el uso del producto en si forme parte del marketing.

3. Escala lo encontrado y hazlo viral: uno de los primeros fue Hotmail con el enlace al final para conseguir tu cuenta de correo gratis. Muchos les han seguido desde entonces.

4. Fideliza y optimiza lo existente: aunque pienses que ya estás en un punto optimo puedes mejorar por 10 la usabilidad y el valor añadido del producto al usuario. El growth hacker se centra ahora en esta fase antes de querer seguir creciendo. Es mucho más complicado conseguir nuevos usuarios que fidelizar los existentes. En cuanto más contentos estén, más marketing gratuito te harán dentro de un futuro. Los usuarios fidelizados son agradecidos. 

5. Vuelve a empezar otra vez: esto es un proceso de ingeniería marketiniana. Hay que cuestionar lo logrado y volver a preguntar los usuarios existentes.

 

El growth hacking combina el marketing con la ingeniería. No puedo estar más de acuerdo con esta visión del growth hacker dado que marca para mí la diferencia entre un buen marketero y uno mediocre. Según como lo veas lo puedes ver como un perfil de marketing con conocimientos técnicos o como un programador con talento creativo. 

 

 

Limite de Adwords, campañas, anuncios, palabras clave

adWords publicidad y límites¿Cuántos grupos de anuncios y campañas puedo tener?

Estos son los límites de una cuenta de AdWords:

  • 100 campañas*,
  • 2.000 grupos de anuncios por campaña,
  • 2.000 palabras clave por grupo de anuncios,
  • 300 anuncios gráficos por grupo de anuncios (incluidos anuncios con imágenes),
  • 50 anuncios de texto por grupo de anuncios,
  • aproximadamente 50.000 palabras clave por cuenta.

*Las campañas detenidas y eliminadas no cuentan para este límite.

La mayoría de los anunciantes no alcanza este límite. De hecho, muchas cuentas se organizan mejor al crear una campaña con varios grupos de anuncios, y cada uno de ellos con dos o tres anuncios y entre 10 y 35 palabras clave. Obtenga más información acerca de cómo estructurar las cuentas.

Si sus grupos de anuncios están por alcanzar el límite de palabras clave, publicaremos un aviso en su cuenta. Obtenga más información sobre los límites de palabras clave y cómo crear una lista eficaz de palabras clave.

En casos aislados, es posible que los anunciantes necesiten más de 25 campañas para anunciar de forma eficaz sus productos o servicios. En estos casos, los anunciantes pueden crear varias cuentas y vincularlas mediante una cuenta de Mi centro de clientes.

La circulación del dinero o cómo funciona la economía

Aunque este es un típico email que corre de buzón en buzón, e una buena forma de ver rápidamente cómo es la circulación del dinero y cómo es necesaria esta circulación para que los sistemas económicos no entren en crisis.

Y, por supuesto, también se puede ver cómo es muy fácil, entrando en un crédito constante, que con un eslabon que fallase se produce una crisis general del sistema.

(Menos mal que en la realidad no existe 1 sóla cadena de éstas, sino que son miles y aunque falle una, siempre hay muchas más que “aguantan” el sistema).

La historia, con moraleja, de estos tiempos de “crisis”

Es agosto, una pequeña ciudad de costa en plena temporada; cae una lluvia torrencial desde hace varios días y la ciudad parece desierta.

Todos tienen deudas y viven a base de créditos.

Por fortuna, llega a la ciudad un turista forrado que entra en el pequeño hotel con encanto de la localidad. Pide una habitación pone un billete de 100 euros en la mesa del recepcionista y se va a ver las habitaciones.

El jefe del hotel agarra el billete y sale corriendo a pagar sus deudas con el carnicero. Éste coge el billete y corre a pagar su deuda con el criador de cerdos.

El criador, muy contento, se da prisa a pagar lo que le debe al proveedor de pienso para animales. El del pienso coge el billete al vuelo y corre a liquidar su deuda con la prostituta, a la que hace tiempo que no paga, en tiempos de crisis, hasta ella ofrece servicios a crédito.

La prostituta coge el billete y sale para el pequeño hotel donde había traído a sus clientes las últimas veces y que todavía no había pagado. Entrega el billete de 100 euros al dueño del hotel, y liquida así sus deudas.

En este momento baja el turista, que acaba de echar un vistazo a las habitaciones y dice que no le convence ninguna, coge el billete que había dado antes, y se va de la ciudad.  

Nadie ha ganado un duro, pero ahora ¡toda la ciudad vive sin deudas y mira el futuro con confianza!

 

Para tí la perra gorda

Este es un refrán de siempre, que viene a significar algo así como “Desistir en la discusión, y que no se quiere continuar dandole la razón al otro sarcásticamente (sin dársela en realidad).

 Por cierto, que para aquél que no lo sepa, esta expresión tiene como base una moneda “La perra gorda“, que era el nombre coloquial con el que se denominaba a la moneda española de 10 céntimos de peseta que cursó legalmente entre 1870  y  1941 (creo).

El nombre fue dado en alusión al león,  que aparecía en el reverso, y que se confundía con un perro.

Lo de “gorda”, era porque también existía una “perra chica”, que era moneda con los mismos motivos en sus caras, pero de valor inferior, 5 céntimos.

Posteriormente en los años 60 y 70 había unas monedas de valores similares, 5 y 10 centimos de peseta, a las que también se les llamaba así (yo todavía tengo alguna), pero no puedo asegurar que sean las mismas monedas que las originales.

Parados (o desempleados)

El INE, denomina “parados” (o desmpleados) de la siguiente forma:

Parados: personas de 16 o más años que durante la semana de referencia han estado sin trabajo, disponibles para trabajar y buscando activamente empleo. Son parados también quienes ya han encontrado un trabajo y están a la espera de incorporarse a él, siempre que verifiquen las dos primeras condiciones.

Trabajadores (u ocupados)

Para las Encuestas de Población Activa (EPA), el INE denomina “ocupados” o población ocupada, de la siguente forma:

Ocupados: personas de 16 o más años que durante la semana de referencia han estado trabajando durante al menos una hora, a cambio de una retribución (salario, jornal, beneficio empresarial,…) en dinero o especie. También son ocupados quienes teniendo trabajo han estado temporalmente ausentes del mismo por enfermedad, vacaciones, etcétera.

Los ocupados se clasifican atendiendo a la situación profesional en no asalariados (empleadores, empresarios sin asalariados y trabajadores independientes, miembros de cooperativas, ayudas familiares) y asalariados (públicos o privados). Atendiendo a la duración de la jornada se clasifican en ocupados a tiempo completo y ocupados a tiempo parcial. La jornada habitual semanal no puede ser inferior a 30 horas en el primer caso ni superior a 35 en el segundo.

Los asalariados se clasifican en indefinidos y temporales. Estos últimos tienen fijado el fin de su contrato o relación laboral por medio de condiciones objetivas, tales como la expiración de un cierto plazo, la realización de una tarea determinada, etcétera.