Préstamos con garantías: la financiación flexible

Hay dos factores que debemos tener muy, pero que muy presentes a la hora de solicitar un crédito o préstamo personal: uno es a qué vamos a destinar el dinero y otro cómo vamos a asegurar a la entidad prestamista que la cantidad concedida va a ser devuelta.

Por estas dos razones, no es igual pedir dinero para una hipoteca, para un cambio de casa o para renovar la cocina, y porque no es igual la concesión ni la cantidad, no debe ser igual el producto. ¿Sabemos qué distintas opciones tenemos a la hora de solicitar un préstamo?

 

Los préstamos con garantías: atentos a cada necesidad

Por suerte o por desgracia, la concesión de un préstamo no se limita a acudir a una entidad, pedir X cantidad de dinero y esperar a devolverla. Si así fuera, nos podríamos ver en la peligrosa situación de que algo diseñado para cubrir una necesidad o solventar un problema económico, agrave en vez de mejorar nuestra economía al no existir una adecuada planificación.

 

Es por ello por lo que en T-Presta, podemos encontrar un amplio catálogo de productos donde se describe cada finalidad y se adecuan las condiciones a las necesidades de cada cliente: porque insistimos, no es lo mismo un crédito para emprender que uno hipotecario aunque la cantidad sea la misma. Y es en este punto donde entran en juego las garantías y las enormes flexibilidades que éstas ofrecen.

 

La importancia del aval cubierta

Asegurar al prestamista mediante un aval que se va a devolver la cantidad acordada no es un simple salvaguarda para la entidad financiera, también es nuestra garantía personal de que estamos en condiciones de recibir el préstamo y que este, tras resolver nuestras necesidades, va a servir para equilibrar la balanza de nuestras finanzas y no desestabilizarla más aún por culpa de la devolución.

Es por ello por lo que toda empresa financiera suele pedir un avalista que asegure y te asegure que en caso de dificultad económica, va a poder ayudarte a salir del bache. Esta garantía sin embargo puede traer el riesgo de comprometer demasiado a una tercera persona y añadir presión a tu situación financiera, ¿Debo siempre depender de un familiar o amigo para ser dueño de mi economía personal?

Por esta razón también debemos tener alternativas al ofrecer un aval, porque mis finanzas son mías y no tengo por qué involucrar a nadie más en ellas. ¿Qué ocurre si estoy en ASNEF?, ¿No puedo salir de la lista de morosidad por mí mismo?, ¿Debo “airear” un tropezón financiero?

Desde créditos con ASNEF, hasta créditos con garantía hipotecaria, para embargos y subastas, reunificación de deudas, si no disponemos de nómina o por el contrario, queremos ofrecerla como aval, el abanico es amplio para que sólo tengamos que responder a las dos cuestiones iniciales que planteábamos (cantidad y garantía posible) para que nos asesoren y nos hagamos con el producto financiero a medida y que realmente resuelve todas nuestras necesidades.

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